El conocimiento del yo, solo posible por medio del viaje interior

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Un trabajo solo posible por medio del viaje interior

      Puede que el inicio de la introspección humana se halle en aquellos lejanos antepasados de rostro no tan distinto al nuestro, que desnudos en su totalidad, miraban hacia la luz de la luna en la oscura noche estrellada, sin llegar a ser conscientes de la inmensa extensión que la bóveda cósmica, representada como una magistral obra de teatro sobre sus cabezas significaba.

O también puede que haya sido después, cuando el ser humano, siendo ya un poco más conocedor de su propio intelecto, a la par que de su limitada y mortal condición, se dio cuenta de ello: Conócete a tí mismo y comenzarás a comprender lo que te rodea. La cuestión no es baladí y llama a realizar una reflexión, que de tomársela uno en serio, puede generar en su sesímbolosr, un increíble viaje hacia la comprensión de los misterios que engranan la mayor parte de la maquinaria que nos mueve. O dicho de otra manera; nos posiciona hacia este o aquel razonamiento.

Sea como sea, los francmasones no tenemos duda alguna al respecto; el trabajo sobre uno mismo es casi como aquella llave que abría las mil puertas. Es la chispa que precede a ese intenso fuego interior que propicia el camino hacia la virtud.

Una virtud que en poco o nada se podría resumir. Pues solamente quienes fueron capaces de alcanzar tal grado de maestría, llegaron a la conclusión, de que la mejor manera de demostrar a los seres humanos la importancia del autoconocimiento y la introspección, no es otra que la puesta en práctica por uno mismo del estudio de su interior. Con ayuda, eso sí, de los símbolos. Y no puede ser de otra forma. Pues cuando se habla de los rasgos que marcan al masón, determinamos su naturaleza como la de un ser iniciático y simbólico (en todas las acepciones del término) . Y no ascendido, ni erudito, si no todo lo contrario.

Un humilde caminante de las sendas de la vida que solamente desea la paz, la libertad de los géneros oprimidos, la igualdad entre los pueblos, y la fraternidad universal. Entendiendo que la mejor manera para llegar a difundir este mensaje es predicando con el ejemplo, revisando en su equipaje diariamente y dejando en el camino aquellas piedras que estorban en su mochila, cada vez mas llena de buenas convicciones.

Edgar Burgos.

Las sensibilidades masónicas

Todo el texto de este artículo, ha sido extraído de su publicación en la web de Masonería Mixta, que ha concedido su autorización para su publicación, hoy mismo, en el Blog de Jorge Ramos…

  Se ha terminado por imponer entre el común, e incluso entre los propios masones, el hablar de la masonería como si esta fuera un cuerpo monolítico en el que no cupiesen gradaciones, matices e, incluso, diferencias de calado y abiertas discrepancias en cuanto a la manera de entender como se transita por este camino, no olvidemos el denominador común y por ello siempre presente, iniciático.

  Es algo comunmente aceptado que la entrada en la masonería, me refiero aquí a la obediencia u orden en la que se produce la iniciación, suele ser accidental y que depende en la mayoría de las ocasiones de la oferta que se tenga más próxima o de aquella con la que se haya uno topado primero en sus andares por la red en busca de una puerta a la que llamar. El paso del tiempo y la propia formación e inquietudes terminan por colocar a cada cual en aquel lugar más próximo a su propia manera de entender, tanto la vida en general como la masonería en particular, y es esta una cuestión que debería ocupar las reflexiones de cualquier masón o masona con vistas a que no se produzcan distorsiones entre el pensamiento y la realidad.

   Dicho lo anterior quisiera ocuparme en las líneas que siguen de la cuestión que da título al presente comentario y que mi propia vivencia masónica, mi experiencia vital entre los Hijos de la Viuda, me ha proporcionado.

   No voy a entrar aquí a diseccionar las variadas posibilidades que a cualquier profano se le ofrecen si decide entrar en masonería aunque sí me voy a permitir hablar de las líneas generales como base a lo que seguirá después. A estas alturas uno ya espera que sea de conocimiento general que existen dos grandes líneas de pensamiento masónico, las conocidas como liberal y regular y, dentro de la primera, tres grandes subdivisiones y algún verso suelto. A saber obediencias masculinas, femeninas y mixtas y el verso suelto que corresponde a quellas obediencias que permiten la existencia en su seno de talleres que deciden en cual de las tres opciones se sitúan.

   Lo que me interesa exponer es como asumimos los propios masones esta diversidad enriquecedora. ¿Somos capaces de entender que en la diversidad está la riqueza o, por el contrario, etiquetamos a estos o a aquellos en función no de lo que de ellos sabemos, sino de lugares comunes más propios de profanas o profanos que de personas a quienes se supone que dedican una parte de su tiempo a la reflexión y el estudio, dentro de una concepción de la vida en la que la tolerancia hacia las opiniones ajenas (dentro de ciertos límites de sobra conocidos) debe ser la norma por la que debemos movernos?.

   La realidad, la dura realidad, es bien diferente, caemos en el pecado de etiquetar en base a suposiciones, dichos, lugares comunes -todos ellos casi siempre erróneos – y que ni nos cuidamos de verificar lo que, dicho sea de paso, se contradice con uno de los fundamentos de la masonería, la búsqueda de la verdad- o, simplemente, nos negamos a reconocer a aquellos que entienden que la masonería debe vivirse de acuerdo a los tiempos y no anclada en cuestiones que pueden ser, como mucho, un referente tradicional pero nunca un dogma salvo, claro está, para quienes quieran entenderlo así pero sin que pueda ello ser cosa obligada y extensible a todo el cuerpo masónico.

   Resulta escasamente masónico, en mi seguramente errónea opinión, el que nos creamos mejores o peores que el resto o que tratemos de forma despectiva las maneras de entender la masonería que nos resulten chocantes por desconocidas, pero seguramente esto se deba al escaso bagaje de cultura masónica que, por desgracia, es bastante común entre los masones españoles.

   Se va subiendo de grado sin que ello implique un mayor compromiso con el conocimiento del medio en que nos hayamos, hablo del medio en sentido amplio y no del conocimiento, en ocasiones también escaso, de la obediencia a la que pertenecemos y así sucede que, entre la escasa formación y el poco interés por conocer otras realidades -casi siempre más próximas de lo que suponemos- nos dedicamos a etiquetar a diestro y siniestro como si nuestra posición estuviera avalada por alguna inmutable verdad de la que somos poseedores y guardianes olvidando aquello de que la verdad ni es uno ni es inmutable ni es propiedad de nadie.

Termino, creo que la masonería española debe comenzar a hacer un esfuerzo de convergencia aunque sin que ello suponga la renuncia de nadie a sus peculiariedades. Cada cual es como es y creo que esta diferencia, como ya dije antes, resulta enriquecedeora si se observa sin dogmatismo y desde la fraternidad que, a fin de cuentas, es lo que debería importarnos.

¿Por qué soy masón?

Artículo publicado por Jorge Ramos

¿Por qué  soy masón en la Logia Progreso, de la Orden Masónica Mixta  Internacional El Derecho Humano? : porque mis Hermanas y Hermanos así me reconocen.

   Soy masón, desde hace 12 años, porque creo firmemente en la total Igualdad de derechos y deberes de todas las mujeres y de todos los hombres, como Seres Humanos Libres por pleno derecho de nacimiento.

  Soy masón de la Orden «El  Derecho Humano» porque en todas sus logias trabajamos juntos y en paz, tolerancia, respeto, y armonía, tanto mujeres como hombres, en Libertad y con Fraternidad. Soy masón en la Logia Progreso, de Oviedo, porque en esta Logia fui iniciado como Aprendiz y porque además yo vivo en Oviedo.

   Soy masón también porque la Masonería Mixta Internacional respeta, como asociación laica, por igual a todas las creencias religiosas, razas y opiniones, porque las considera como derechos inalienables e intimamente personales de todos los Seres Humanos, y el único requisito indispensable para llamar a la puerta y solicitar trabajar con nosotros y pedir su afiliación es ser Libre y de Buenas Costumbres.

  Soy masón porque, cada día, aprendo de mis Hermanas y de mis Hermanos a ser un mejor Ser Humano y a trabajar, todas y todos juntos por una Humanidad universalmente unida por lazos Fraternales. Y soy masón, también, porque me gusta aprender, me gusta desmontar los muros que nos separan a los seres humanos y construir con sus mismas piedras puentes que nos unen y que nos comunican.

   La Orden Masónica Mixta Internacional Le Droit Humain – El Derecho Humano es una organización masónica mixta creada a finales del siglo XIX (1893) en Francia por María Deraismes y George Martin.

Le Droit Humain es la primera Obediencia Masónica mixta del mundo y afirma la igualdad del hombre y de la mujer. En abril de 2017 contaba ya con mas de 32.000 miembros en más de 60 países de los 5 continentes repartidos en 23 Federaciones, 7 Jurisdicciones y 41 Logias Pioneras. Sin entrar en detalles, hace falta saber que esta presente tanto en Europa, del Atlántico hasta el Ural, como en América del Sur, en casi todos los países.

Y por último, aunque existen muchísimos más motivos para que yo sea francmasón, lo soy porque me gusta, porque soy Libre, porque creo en la Humanidad y porque mis Hermanas y mis Hermanos me aceptan tal y como soy, con todos mis defectos y virtudes.

Reflexiones sobre la masonería

Este artículo ha sido previamente publicado en
https://masoneriamixta.es/2018/12/reflexiones-sobre-la-masoneria/#.XBeVkbyCFLM

La Franc-masonería (FM) no es una escuela de pensamiento, sino una escuela para pensar. Es una herramienta que nos ayuda a desarrollar nuestro pensamiento

  La reflexión individual se convierte en un obra común a través de la construcción. No es la FM por tanto la que inculcará un modo de pensar. Los rituales, símbolos, mitos y leyendas con los que trabaja la FM son herramientas que nos ayudan a construirnos y a armonizar nuestra vida profana.

Aquellos que confunden la FM con una Iglesia, un Partido, una Unión o un Club están en el camino equivocado, a menos que transformen su Logia en una de estas estructuras profanas, pero en este caso sólo tienen la denominación y las apariencias que proporcionan la decoración.

   También existe la dimensión espiritual. Me considero un buscador solitario agnóstico como un monje soldado sin Dios. La búsqueda espiritual comienza con la introspección personal. Conozcámonosnos para poder elevarnos. Sin dogma, sin verdad revelada. La duda lleva a la búsqueda de lo opuesto a las certezas de la verdad revelada. Corresponde a cada uno buscar en ese nivel espiritual. Una visión personal que no es ni mejor ni peor que las otras. Debemos mostranos humildes frente a nuestra ignorancia. La espiritualidad es personal. La FM es una de las diferentes herramientas que se pueden utilizar para desarrollarla aunque ella en sí misma no sea una forma de espiritualidad.

   Cuando oigo hablar de la espiritualidad masónica me interrogo sobre ello. La Iglesia puede inculcar la espiritualidad a través de sus dogmas. La FM no es una iglesia, al menos no en el REAA. La espiritualidad está en cada uno de nosotros y nos pertenece personalmente. Depende de cada uno desarrollarla en función de la propia personalidad y con las herramientas que  hemos adoptado. La FM es una de ellas mediante una búsqueda solitaria y agnóstica que se adapte a las propias necesidades. La espiritualidad masónica no existe en sentido estricto, aunque según en qué grados se puedan encontrar elementos o referencias relacionadas con la religión. Estos tienen una fuerza simbólica que se utilizan como herramientas para avanzar en la propia búsqueda espiritual. Es verdad, que una masona o un masón aunan en su interior la dimensión material y la espiritual. No es menos cierto que hay Hermanas y Hermanos  que, por razones personales, no quieren adentrarse en esa dimensión espiritual, se trata de una opción que debe ser respetada.

Mathias Verlaguet

La identidad de la masonería mixta

Este artículo ha sido previamente publicado en la web de masoneríamixta.es y se publica ahora en Impronta Comunicación con la autorización expresa en este sentido…
Comentarios para una identidad 
Extractado del libro “La Masonería Mixta y El Derecho Humano” 
de Noëlle Charpentier. 
Editado por La Fundación Maria Deraismes
     A partir de las declaraciones y de la literatura escrita por miembros de El Derecho Humano que hayan estudiado esta obediencia, intentaremos definir con más precisión lo que es El Derecho Humano hoy y cómo trabajan juntos sus miembros, en las columnas de sus templos:
– Sin referirse a una trascendencia llegada desde arriba.
– Ni a una palabra revelada.
– Ni a un “sagrado” llegado de otro sitio, agnósticos, ateos y creyentes juntos.
   Como indicaba un comunicado de prensa de la Obediencia, la guías que siguen los miembros de El Derecho Humano tienen como base tres criterios: el camino masónico e iniciático, la apertura al mundo y la discreción. Esta búsqueda se basa en las siete reglas-protocolos que hay que observar:
– La tolerancia.
– El respeto a sí mismo y a los demás.
– El amor a la libertad.
– El sentido de la solidaridad.
– El afán de justicia.
– El deseo del progreso humano.
– La práctica de la fraternidad.
1 – El camino masónico e iniciático 
    Los masones se apoyan en el estudio de las tradiciones y de los símbolos. Esto implica una búsqueda permanente y un volverse a cuestionar continuo. La frase de Platón “Conócete a tí mismo y conocerás el universo entero” se aplica aquí totalmente.
En el ritual se dice: “No se recibe la Iniciación, se inicia uno mismo”. 
   Estos principios fundamentales no pueden cambiar, cualquiera que sea el ritual utilizado. Jean Maisonneuve piensa que las mayores funciones del ritual son de tres tipos: “Función de dominio de lo movible y de seguridad contra la angustia, función de mediación con lo divino o algunas formas y valores ocultos o ideales y función de comunicación y de regulación”.
   Para el masón de El Derecho Humano esta última función es la esencial. Es la que le permite comunicar con sus hermanas o hermanos de todo el mundo a pesar de las barreras lingüísticas o culturales. La Masonería puede así vivir comprendiendo plenamente las ceremonias comunes. Estos rituales utilizan los símbolos de las herramientas de los constructores, las filosofías y las éticas filantrópicas.
   Como lo proclamaba Léon Nisand, “la Masonería se sitúa en el grupo de las Iniciaciones espiritualistas” lo que no hay que confundir con las iniciaciones que apuntan a la inserción social, de grupo u ocultista. Hay que subrayarlo, en un período en el que las sectas de todo tipo florecen, muchos son los que aún hacen una amalgama de confusión. Todo ello alimentado por las sectas o los movimientos extremistas que temen a las iniciativas del pensamiento libre, crítico y abierto de los masones.
   El cuestionamiento del iniciado no puede hacerse sin un esfuerzo continuo y sin asumir sus responsabilidades: responsabilidad hacia uno mismo, sus allegados, toda la sociedad humana y su medio ambiente. Estas responsabilidades abarcan, claro está, además del conocimiento, la educación, el compromiso político en la defensa y el desarrollo de las libertades, la defensa del medio ambiente y contra las derivas científicas destructivas.
   Todos, sea cual sea su nivel cultural, pueden recorrer este camino si la inteligencia natural trabaja a la par con las cualidades del corazón. El camino iniciático se basa sobre estos criterios, sin ningún elitismo; sólo se tiene en cuenta el trabajo, y la progresión en los grados es un derecho de todos.
   Para iniciar este camino, el funcionamiento de un Taller utiliza una metodología específica que se analiza desde dos ejes: por un lado, una iniciativa colectiva del grupo, con sus características particulares, que da el carácter institucional de la logia y por otro, un método individual que pasa, entre otras cosas, por la escucha y el silencio.
   El camino que ha de tomar el iniciado está codificado en los rituales, la Constitución Internacional y los reglamentos de cada Federación y Logia.
2 – La apertura al mundo 
   Cómo decía el Profesor Albert Jacquard durante un Coloquio en Ferrette donde es un ponente habitual: “Para hacer un hombre, hacen falta hombres”.
   Sin los demás, el hermano o la hermana de El Derecho Humano no tiene razón de ser.
  El internacionalismo permite no sólo la mezcla de culturas y el enfrentamiento a los problemas de nuestros días, sino también la proyección en un futuro más o menos inmediato, aunque la prospección sea cada vez más difícil en un mundo en el que la técnica evoluciona tan deprisa.
  El “Boletín Internacional”, las hermandades de las logias, los Coloquios, las cuestiones, elegidas por los delegados de todo el mundo y estudiadas en todas las logias de la Orden y los Conventos Internacionales, son los vínculos de la apertura de cada miembro hacia los demás. Este internacionalismo es ayudado por los medios modernos de comunicación y sus miembros, así mismo como la Obediencia, se comunican por Internet, lugar donde varias Federaciones de El Derecho Humano ya tienen una página o un blog.
3 – La discreción 
Por naturaleza y costumbre, la Orden se mantiene discreta. Únicamente sus miembros se implican a título individual en las acciones profanas y se mantienen ellos también, de manera general, muy discretos en cuanto a su pertenencia a la Masonería.
Piensan que su Obediencia no debe caer en el juicio parcial y defender los intereses particulares de un grupo de opinión o de poderes.
Sin embargo, como estructura, El Derecho Humano se posiciona cada vez que se dan acontecimientos que agitan al mundo. Da la mayor importancia al interés superior del género humano. Por ejemplo, se manifestó contra las masacres de civiles en Argelia. Los conflictos, el terrorismo y la intolerancia, son temas por los que las diferentes federaciones de El Derecho Humano se manifiestan en el exterior en función de su contexto nacional.

El amor es más fuerte que la muerte

El texto de este artículo ha sido extraido de la previa publicación realizada en la web de Masonería Mixta, que ha autorizado su publicación en Impronta Comunicación

Leyendo entre líneas el ritual

En el digital Voces de la Federación española de la Orden Masónica Mixta Internacional Le Droit Humain han publicado el artículo que, por su interés en nuestra opìnión, nos permitimos reproducir íntegramente.

   A través de los diferentes rituales, de sus diferentes momentos, en la masonería hay escondido un cántico al Amor. Desde el principio, aprendemos que el Amor es más fuerte que la muerte. El Amor universal une el mundo, nos conecta a todos. Este amor no es un amor físico, material, sino que va más allá, es un amor que no entiende de las fronteras del espacio y del tiempo, de las apariencias exteriores que nos diferencian y separan, sino que nos iguala a todos, creando un nexo común. Es un amor que nos lleva a la fraternidad y que nos hace querer que todos seamos libres e iguales. Sería por tanto el núcleo central de la masonería, el ingrediente principal para que reinen la libertad, igualdad y fraternidad en el mundo. Como un corazón bombeante del que nacen todos nuestros ideales.

   Este Amor se convierte en el motor del universo hacia el progreso, traduciéndose en el amor al conocimiento, en el amor a nosotros mismos que nos hace querer perfeccionarnos, el amor a nuestros semejantes que nos hace buscar esa igualdad y libertad, que nos hace desear que el mundo sea una sociedad fraternal entre todos, en un amor a lo que nos rodea, a la vida y al universo.

   Pero este amor es también una elección. Ante una crisis se hace necesaria una renovación que nos sitúa en una bifurcación en la que elegir dos caminos. El camino del odio, que es desgraciadamente el más fácil, pues nos lleva a culpar al otro y por tanto nos libra de toda culpa (para nuestra conciencia), haciéndonos simples víctimas de las circunstancias, de la maldad de todos los demás, y llevándonos a los extremismos y fanatismos, a la violencia y la destrucción y finalmente a la guerra.

   O el camino del Amor. Un camino que es más duro y escarpado al principio, pues no podemos exculparnos en ese Otro en el que ponemos todo lo que queremos negar en nosotros, no podemos ser las pobres víctimas de las circunstancias, sino que tenemos que ver en los demás otros seres humanos como nosotros y tratar de comprender por qué hemos llegado a esa situación. Pero eso también nos lleva a querer descubrir nuestros errores, los errores de todos, y a aprender de ellos, todos juntos, de forma no invasiva y sin superioridades. Un camino que nos lleva a la evolución, al progreso, a desear trabajar codo a codo para salir de esa situación (que puede ser una crisis personal, de un grupo o de toda la sociedad), a evolucionar para que no vuelva a producirse. Pero es un camino que no acaba aquí, pese a que ya comencemos a sentir sus frutos.

   Es un camino que nos saca de este aislamiento al que nos lleva la individualidad actual, donde todos somos como islas, alejados unos de otros, puede que no física, pero sí internamente. Que nos hace estar solos en la multitud. Que nos hace sentirnos tristes y débiles. Mediante el amor al otro somos capaces de abrirnos a él, y que el otro se nos abra, viendo que no somos tan diferentes, que bajo esa capa de condicionamientos que vamos acumulando se encuentra alguien que suele compartir nuestros miedos y sentimientos más profundos, al y en el que nos podemos apoyar. Pero este amor va más allá y nos lleva no solo al otro en singular sino a los otros en plural, a todos los seres humanos, deseando sustituir la guerra y la violencia por un entendimiento mutuo que nos lleve a una solución común, pero, otra vez, sin privilegios, superioridades ni invasiones, mano a mano, en igualdad, sin vencedores ni vencidos.

   Pero el camino no se acaba, mientras lo recorremos vemos nuevos hitos que nos invitan a seguir avanzando en él. Porque ese Amor es tan fuerte que va más allá del ser humano, se extiende a todo lo que nos rodea, y llega a trascender hacia lo desconocido. Sobrevive a todas las fronteras que nos son conocidas, es más fuerte que la muerte. Es un amor que nos hace inmortales, mediante el recuerdo de los momentos con nuestros seres queridos cuando ya no estén o de la forma en la que queramos verlo según nuestras creencias. Pero, sean las que sean, el Amor es el camino que se nos invita a explorar, pero que debe ser escogido libremente y a la manera que decida cada uno.

   No puedo acabar este escrito sin recordar este poema de Ibn Arabí. Un poema que a la vez que me llena de esperanza me entristece, me hace preguntarme como habiéndose llegado a esta conclusión hace siglos y habiéndose expresado de forma tan bella podemos estar en esta situación actual, en la que parece que no hemos aprendido nada como especie. Para mí, va más allá de aceptar al otro independientemente de su religión, sino que se extrapola a todos los envoltorios de los que nos cubrimos los seres humanos (y que siguen siendo eso, envoltorios que cubren a un ser que merece ser amado y conocido, aceptado más allá de ellos).

Mi corazón se ha vuelto capaz de acoger todas las formas,
es pradera para las gacelas, monasterio para monjes cristianos, Templo para ídolos y Kaaba del peregrino, Tablas de la Toráh y Libro de El Corán.La religión que profeso es la del Amor y sea cual sea el rumbo que tome su montura, el Amor es mi religión y mi fe
.”

Ariadna

Mensajes de amistad verdadera en tiempos de crisis de valores humanísticos

Artículo escrito por Jorge Ramos

Hay en este mundo demasiados muros de miedo. Durante miles de años la Humanidad siempre hemos construido murallas. ¿Estamos contentos con el momento de la historia al que hemos llegado? ¿no? pues si queremos resultados distintos debemos realizar acciones diferentes. Probemos ahora con los puentes ¡construyamos puentes que nos unan fraternalmente a todos los Seres Humanos! Personalmente, me gusta desmontar los muros que nos separan y construir puentes que nos unen y nos comunican. Para ello, hago como masón un trabajo personal, cada día, y colaboro con todas y todos mis Hermanas y Hermanos en los objetivos de nuestra Logia Progreso, de Oviedo (Asturias), de reunir lo disperso, construir una Humanidad Libre e Igualitaria, con mujeres y hombres trabajando juntos por la Fraternidad Universal para lograr que la Paz reine en los corazones de todos los Seres Humanos.

Un ejemplo de Amistad Verdadera:

Un soldado regresó del campo de batalla y al entrar en la trinchera le dijo al capitán que su Amigo no había regresado, que pensaba podría estar herido y que pedía permiso para salir a buscarlo. El capitán dijo: «Imposible, ya he perdido un hombre no quiero perder a dos, si usted sale también le matarán….» A pesar de todo, el soldado, desobedeciendo la orden salió y al cabo de unos minutos regresó a la trinchera con su amigo sobre los hombros pero al saltar a la trinchera sonó un disparo y el soldado cayó al suelo herido de muerte. El capitán dijo, muy indignado, «ha visto, ahora he perdido dos hombres. ¿Cree usted que ha merecido la pena? Y el soldado, moribundo, sonrió, le miró a los ojos a su capitán y afirmó: «Sí, mi capitán, ha merecido la pena, porque cuando llegué a donde mi Amigo yacía en el suelo, él me miró, sonrió y dijo, «Hola, Amigo, te estaba esperando, sabía que vendrías a buscarme….»

Otro ejemplo de Amistad Verdadera:

   Dos amigos iban caminando por la playa, de repente, uno de ellos golpeó al otro en el rostro. El que recibió el golpe, agachó la cabeza, se sentó en la playa y escribió con el dedo sobre la húmeda arena:»Hoy, mi mejor Amigo me ha pegado». Los dos siguieron caminando y se metieron en el agua, el que había sido golpeado sufrió un calambre y comenzó a ahogarse, pero su amigo que estaba cerca lo sacó del agua le salvó la Vida. Entonces, el recién salvado que había sido antes golpeado, sacó su cuchillo, fue hasta una enorme roca plana que había en la playa y grabó con su cuchillo en la piedra el siguiente mensaje: «Hoy mi mejor Amigo me salvó la Vida»        Conclusión: cuando nuestro amigo nos perjudique, escribamos en la arena para que cuando suba la marea se borre el mensaje y todo quede olvidado, pero cuando nuestro Amigo nos demuestre la Amistad, escribamos lo ocurrido grabando sobre la piedra para que ni el paso de los siglos pueda borrar lo ocurrido……

 

70 AÑOS DE LA DECLARACIÓN UNIVERSAL DE LOS DERECHOS HUMANOS

    Tomado de Masonería Mixta

La Federación española de la Orden Masónica Mixta Internacional ha publicado, en relación con el Día Internacional de los DDHH, un comunicado que entre otras cosas dice:

“[…]De igual modo, en España se está produciendo un fenómeno de confrontación permanente que comienza a afectar al marco de convivencia. Se están despertando viejos fantasmas y monstruos del pasado que permanecían aletargados, lo cual solo puede traer a la actualidad un país que hacía tiempo no existía y que creíamos superado… Como decíamos más arriba, estamos condenados/as a repetir la Historia, a menos que demostremos como pueblo nuestra altura de miras, nuestras responsabilidad y nuestras ganas de progresar como sociedad moderna y democrática.

Por eso, desde la Federación Española de El Derecho Humano, abogamos por el diálogo pausado, sincero, fraternal y generoso entre todas las partes, con objeto de construir un edificio social de pilares fuertes donde toda persona se sienta acogida, amparada y protegida. De igual modo, pedimos el respeto más absoluto de los derechos humanos, tal y como establece el artículo 10 de la Constitución Española, y la más firme defensa de los valores democráticos recuperados tras cuarenta años de ominosa dictadura, cuyos principios de tiranía y opresión jamás debe tolerarse que regresen a nuestro país[…]

El comunicado completo puede leerse aquí

El Amor y la Compasión

Texto Leo Nisand, ex Gran Maestre adjunto de la Orden Masónica Mixta Internacional

   Casi todas las civilizaciones han constatado la necesidad de los intercambios entre las familias, las tribus, los pueblos, y sin embargo esta convivencia nunca se ha realizado todavía. Ahora bien, tras una evolución de millones de años, el género humano se encuentra actualmente confrontado a una situación dramática debida a unos descubrimientos tecnológicos que sobrepasan de muy lejos sus estructuras morales y éticas. Las señales que sacuden las enormes fracciones de nuestras civilizaciones anuncian el posible desencadenamiento de violencias generalizadas cuyas consecuencias son imprevisibles.

Unos síntomas amenazantes (sobrepoblación, guerras, genocidios, criminalidades diversas, contaminaciones y degradaciones de numerosos ecosistemas, desertizaciones, economías delirantes, inflación y dispersión del saber) conducen a la especie humana a llevar a cabo, con toda urgencia, una revisión total de su forma de pensar y de actuar.

Sin embargo, la humanidad ha llegado a un punto tal de complejidad que, según Edgar Morin, “los diferentes elementos que constituyen un todo son inseparables (como lo económico, lo político, lo sociológico, lo psicológico, lo afectivo, lo mitológico) y existe un tejido interdependiente, interactivo e inter-retroactivo entre las partes y el todo, el todo y las partes.1

Todo parece pues indicar que solamente unos acuerdos multidimensionales y una cooperación planetaria pueden salvar a la humanidad de la autodestrucción.

Del mesianismo religioso al mensaje masónico

Desde hace tres milenios -para un gran número de creyentes- la esperanza de reparación de las catástrofes históricas y también la redención de los pecados individuales y colectivos encuentran su solución en el mesianismo, – bien en su versión espiritualista que promete en primer lugar al judaísmo bíblico y post bíblico, un mundo temporal pacificado “al final de los tiempos”, gracias a la instauración de una religión universal 2 y a continuación por un mesianismo específicamente cristiano que afirma la posibilidad de una salvación eterna en la inmortalidad del alma… -bien en su avatar materialista, con los milagros de los “futuros que cantan” del marxismo-leninismo.

Ahora bien, la llegada de un Mesías divino o la creación de un periodo de justicia socioeconómica para todos, están condicionadas por el establecimiento previo de la hegemonía de un sistema religioso o político.

Y es por lo que los poderes espirituales o temporales afectados se han afanado en “ayudar” a la Historia dejando un espacio neto para la consecución de su ideal: es decir que en función de su etnocentrismo, o de su imperialismo, fanatismo o totalitarismo, se han lanzado paradójicamente a las guerras y a las masacres pretendiendo acelerar así la instauración de la paz e incluso del Amor universal… Millares de conflictos armados e innumerables violencias que continúan todavía en la actualidad.

¿Entonces? -Sin por eso rechazar o renegar de las creencias mesiánicas -espirituales o temporales- de cualquiera, ¿por qué los seres humanos no buscarían sobrepasar su problemática humana gracias a la inteligencia singular que les particulariza en relación con toda la biosfera?

Un verso de La Fontaine, convertido en proverbio, aconsejaba ya: “Ayúdate y el Cielo te ayudará.”

También “Le Droit Humain”, la Orden Masónica Mixta e Internacional, que solamente es una rama de la francmasonería liberal en el mundo, pero la más significativa porque reagrupa a mujeres y hombres de todas las etnias, religiones o culturas bajo la égida de una Constitución democrática y sin dogmas –lanza un llamamiento a todos los contemporáneos.

Si el Amor al que aspiran los seres humanos se ha transformado, tan frecuentemente, en odio, es que la inversión afectiva, con su corolario que exige reciprocidad, favorece el paso de un extremo al otro.

Y si solamente se quisiera desarrollar la compasión humana, ¿no evitaría esto las desviaciones del “Amor” posesivo que puede desnaturalizarse hasta llegar a perseguir e incluso a suprimir a aquellos a los que se pretendía amar?

El “Droit Humain”, con toda modestia, hace un llamamiento a la compasión humana: una compasión que sustituirá la indiferencia o la maldad por la tolerancia y la benevolencia recíprocas.

“Te miraré por tus ojos y tu me mirarás por mis ojos, en un verdadero intercambio…” (Moreno)

Eso es la compasión.

A partir de ahí puede precisarse el mensaje de  “Le Droit Humain”: sin esperar más a la imposición de una mediación transcendente y sin tratar ya de convertir a todo el mundo a una sola y misma ideología, las mujeres y los hombres pueden asociarse y vivir en paz en un mosaico intercultural.

Así manifestarán su sentimiento de pertenencia al género humano y su voluntad de asumir su parte de responsabilidades en su perennización.

Perseverancia

Quizá el gran secreto se encuentre en perseverar.

    Sí, “perseverar” aparece como una columna básica en la Masonería y en el trabajo masón. Hablamos de ella, sabemos de su importancia, pero yo aquí quiero además arroparla y comprender su naturaleza infinitamente valiente y sensible.

Hay cientos de citas célebres que se refieren a ella: “La victoria pertenece al más perseverante” de Napoleón, u otra (haciendo un guiño a mi padrino) de Saavedra Fajardo “un pequeño gusano roe el corazón a un cedro y lo derriba”. Incluso múltiples fábulas que nos la ejemplifican como la de Esopo sobre la tortuga y la liebre.

Todas nos remiten a increíbles hazañas aparentemente inalcanzables por la fuerza, el ingenio o la inteligencia. A través de sus muestras vemos que no siempre un gesto de enorme violencia logra lo que infinitos pequeños golpes doblegan, ni que el más inteligente siempre sea el mejor. ¿Por qué?, ¿qué ingrediente tiene la perseverancia que marca la diferencia con todo lo demás?.

Puede que haya un momento en tu vida en el que te haces consciente de que todas las guirnaldas de luces que cuelgan por las calles y que se enroscan a tu cuerpo no iluminan a un paso más allá de ti, y puede que en ese momento decidas entrar en el Gabinete de Reflexión y sentir la verdadera oscuridad como aliada. Yo entré en él hace no mucho y estoy convencida de que sigo allí. Entré para alejarme del mundo exterior, decir “no” a sus falsas promesas y protegerme de sus adornadas mentiras y para aprender a escucharme. Sólo con empezar a sentirme comprendí que esa caverna no era más que la puerta hacia el centro de mí misma. La puerta de un túnel aun por cavar. Y miras tus manos, y miras el suelo empedrado y sabes que será difícil.

Apartas los primeros puños de tierra, aparecen las gotas de sudor que te chillan “no podrás”, “es demasiado difícil”, “es una tarea de Gigantes”, “es una burla del destino”, “¿ para qué tanto sacrificio?”. La recompensa del autoconocimiento, del estar cara a cara con tu propia esencia parecen una quimera. Pero surge una voz que crees no pertenecerte que te dice que sigas. Y es que esos susurros, a veces gritos, de la perseverancia no son más que la llamada de nuestros sueños, de lo que cada uno está llamado a hacer para alcanzar su desarrollo, equilibrio y felicidad. Ella será siempre nuestra compañera. Nos mostrará que incluso en las lágrimas hay recompensa porque ablandan el terreno, que aunque en un principio no lo encontremos, incluso en los reveses hay enseñanzas.

Pero no es sólo fuerza incansable, no es inflexible, sino una madre que nos empuja pero también nos arropa, puede que ese sea el ingrediente que la hace distinta, el amor incondicional que nos profesa. Gracias a ella pasamos cada reto aprendiendo, avanzamos firmes hacia las profundidades y también nos deja descansar, tomar aliento antes de seguir. Escucha y acoge los gritos de desesperación sin desdeñarnos porque nos sabe humanos y nos quiere humanos, porque no busca cambiarnos, todo está bien como está, sólo hay que seguir un poco más. Así creará el ambiente necesario para que nuestra labor prospere y al final….

Al final de la búsqueda no sé muy bien qué encontraré en mi núcleo pero sé que desaparecerá el cansancio, la oscuridad. Daré la vuelta para salir por dónde entré y creceré como hasta entonces no sabía.

Kardia